SIA en la IV Media Maratón de Guadalupe

16836122_1105199679603377_5601343573761880832_oEl pasado domingo, 26 de febrero, Guadalupe #PuebloApalachense de Las Villuercas, celebró su IV Media Maratón por Montaña; y SIA estuvo colaborando, de nuevo, con esta importante cita deportiva que recorrió tramos por donde transita el trazado de nuestro sendero y por un magnífico patrimonio natural e histórico-cultural UNESCO; como son el Monasterio de Santa Mª de Guadalupe y el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara.

El 2º clasificado absoluto, Luis Miguel García Izquierdo, del Grupo Placentino de Montaña,con un tiempo de 02:08:50 recibió el trofeo donado por SIA España, en la IV Media Maratón por Montaña “Puebla y Villa de Guadalupe”.¡Enhorabuena!
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Empresas colaboradoras, Alba Taruta e Inelpal

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Hemos entregado al Hostal Alba Taruta la nueva placa de 13537551_1149276915137526_2626604420421596759_nEmpresa Colaboradora del SIA. Hemos seguido el diseño de la de los Pueblos Apalachenses, para unificar la imagen corporativa. Nos ha recibido Isabel, propietaria del establecimiento; que desde el principio ha apoyado este proyecto y que ya ha hospedado en su hostal a caminantes del sendero, los cuales, han quedado encantados del trato y de las acogedoras instalaciones. Nuestro agradecimiento por apoyarnos y por difundir el SIA. Agradecimiento q extendemos a José Manuel Palacios de la empresa, también colaboradora, Inelpal.

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Berzocana, nuevo Pueblo Apalachense

El 17 de mayo Berzocana pasó a integrar 13239911_1122339254497959_4382977316132301154_n.jpgla red de #PueblosApalachenses de #Villuercas. Su alcaldesa Doña Ángeles Díaz Benito y el concejal de turismo Don Miguel Urbina Gómez han recogido de mano de la Vicepresidenta del SIA en España, Doña Rocío Sánchez Cortijo, la placa identificativa. A su vez, Urbina, se ha hecho colaborador inscribiendo sus empresas de hostelería (Posada del Halcón) y turismo (Rutas por Extremadura). Poco a poco la red de #PueblosApalachenses va creciendo y seguiremos hasta completar todo el recorrido del sendero. Nuestro agradecimiento al nuevo Ayuntamiento apalachense y nuestro nuevo colaborador.

Berzocana, se asienta sobre una pequeña loma a 728 metros de altura, sus casas se caracterizan por su forma irregular y tamaño pequeño o mediano, construidas con pizarras y en menor medida con cuarcitas y adobes.

Parte del territorio donde se asienta Berzocana es Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA Villuercas, Ibores y Jara). También está incluida en las Denominaciones de Origen de vino (Rivera del Guadiana), miel (Miel Villuercas Ibores) y queso (Queso Ibores).

Un poco de historia

En Berzocana encontramos pinturas rupestres, en abrigos o cuevas abiertas en los riscos de cuarcita de la Sierra. Las dataciones varían desde el Calcolítico a la Edad del Bronce, desde los 4.000 a los 1.000 años antes de Cristo y pertenecen al tipo de Pinturas Esquemáticas del Sur-Oeste.

En abril de 1961, un pastor descubrió uno de los hitos mas importantes de la Historia de España. Tres torques de oro macizo de 24 kilates dentro de una vasija de bronce, ésta también de un valor arqueológico incalculable.

Si la época de los castros fue intensa, durante la dominación romana la cultura, la economía y la sociedad alcanzaron momentos de gran esplendor. Los restos se suceden a lo largo de todo el término.  Los últimos días del Imperio y la llegada de los visigodos está reflejada en la interesante colección de tumbas realizadas en roca viva que tenemos en la Finca de Miguel Pérez Aras, estelas, tegulas, una interesantísima colección de piezas cerámicas y algunos utensilios y monedas podemos encontrar en el Centro de Interpretación de la Historia de las Villuercas, donde se expone todo este material.

La Tradición atribuye a la casualidad el hallazgo de las Reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina, coincidiendo con el final del dominio musulmán en Extremadura. Los huesos de los dos santos, una campanilla, la imagen de Santa María y unos papeles que explicaban el tesoro se hallaron enterrados en un sarcófago de mármol. El Olivo de los Santos sitúa el lugar donde el arado cambió la historia de Berzocana. Los restos fueron llevados a la iglesia, la imagen dicen que fue para Guadalupe y los papeles fueron demandados por el Rey Alfonso XI. 

El templo parroquial de San Juan Bautista encierra los arquetipos principales de Berzocana. Sus origenes se pierden cuando se cristianizan desde Trujillo estos lugares en los primeros siglos de la religión de Jesús. Su culto se mantiene después de la caída del Imperio y las invasiones germánicas de Suevos y Visigodos. Estas tierras fueron testigo de las luchas entre Leovigildo y su hijo San Hermenegildo protegido de sus tíos los Santos Fulgencio, Florentina, Isidoro y toda una familia trinitaria: algunos acabarán aquí con sus huesos cuando la invasión islámica del año 711.

Festividades

La más importante es el penúltimo domingo de agosto, El Ramo. Tradiciones y leyendas funden con el calor del universo berzocaniego, que año tras año es fiel a la cita que tiene con lo suyo.

También congrega mucha gente la Romería de San Isidro, que en su actual emplazamiento combina naturaleza con un estar apacible.

Un poco de gastronomía

Quizás el producto mas peculiar de Berzocana sean los Rabos de Calabaza, un postre que hace la boca agua a quien lo ha probado alguna vez y despierta la curiosidad por su aroma, su delicadeza y suavidad.

A Berzocana llegamos desde Solana y nos conduce a Logrosán, unas etapas senderistas que no hay que perderse. El sendero más largo del mundo, unión de pueblos y culturas os espera en Berzocana!

Información enviada por Miguel Urbina, Concejal de Turismo de Berzocana.

Cañamero se adhiere a la Red de Pueblos Apalachenses de las Villuercas

12923270_1094353760629842_127251280482026345_nHemos hecho entrega a Cañamero de la placa de Pueblo Apalachense de Villuercas. Rocío Sánchez, vicepresidenta del SIA en España ha hecho la entrega a Felipe Cerro, alcalde de Cañamero acompañado por Mónica Plaza, concejala de Cultura y Manuela Rodriguez, concejala de Asuntos Sociales. Cañamero pasa a integrar la red de pueblos del sendero más grande del mundo y que une pueblos y culturas.

      Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara y placa del SIA en la entrada al centro.

La Historia de Cañamero, un pueblo apalachense en el corazón de Las Villuercas en Cáceres

Información enviada por Mónica Plaza del Ayuntamiento de Cañamero.

¿Cómo se ha sucedido la historia de Cañamero desde tiempos remotos? aquí os dejamos unas pequeñas notas

Paleolítico: Cañamero como asentamiento humano no existía, pero su comarca era recorrida por pueblos nómadas dedicados a la caza de grandes herbívoros y a la recolección de frutos silvestres. Aparecen instrumentos líticos, tallados en cuarcitas, del Pleistoceno Medio y datados en más de 150.000 años, en las mesas de las Rañas y en las terrazas del Ruecas.

Neolítico: Hace unos 5.000 o 4.000 años, el hombre conoce ya la agricultura y el pastoreo. En nuestra zona construye algunos dólmenes como el del Rosano, el de la solana del Castillo y el del cerro de la Barca en Valdecaballeros.

Calcolítico: Hace unos 3.500 años, la población aumenta y la comarca de las Villuercas se llena de asentamientos: Cerro del Castillo, el Espinillo, la Horca, etc. En las cuevas y abrigos del valle del Ruecas nos deja sus pinturas rupestres esquemáticas y los grabados sobre rocas (cazoletas).

Edad del Bronce: Hace más de 2.500 años, el hombre en nuestra comarca explota los yacimientos de estaño de Logrosán y los aluviones auríferos del Ruecas. Oculta el Tesoro de Berzocana y nos deja la escritura tartésica de los Lotes de la Colonia y las estelas del guerrero de Solana de Cabañas.

Edad del Hierro: Hace más de 2.000 años, las tribus célticas de los vettones se aposentan en la comarca, levantan murallas y fosos alrededor de sus poblados ubicados en los riberos del Almonte, del Ruecas y del Guadalupejo. Es un pueblo de ganaderos y guerreros, que aliados con sus vecinos los lusitanos luchan a las órdenes de Viriato contra los romanos.

Época Romana: Alcanza  desde los tiempos de Viriato (139 a JC.) hasta hace unos 1.500 años. Los romanos  no llegan a colonizar plenamente nuestra comarca hasta el siglo IV d. JC., de cuya época son los innumerables vestigios arqueológicos de las explotaciones agrícolas que encontramos repartidos por toda la Colonia, los  Carrascales, la Dehesa Boyal, la Olivilla, etc. Por Puerto Llano pasaba una de las vías romanas que unían las ciudades de Mérida, Talavera de la Reina y Toledo, camino que perdurará durante toda la Edad Media con el nombre de “camino sevillano”.
En la plaza antigua del “pueblo de abajo” aparecieron tres aras funerarias, lo cual  podría indicar que el origen de nuestro pueblo debió comenzar en el siglo IV, alrededor de una villa romana que explotaba el rico valle del Vacianchas (Cañada de Santa Ana) y que sirvió, en sucesivas etapas, como núcleo de población aglutinante de lo que sería el futuro casco urbano de Cañamero. Según este testimonio arqueológico, los primeros cañameranos de los que tenemos noticias fueron EBURUS (nombre celta), hijo de AURIO, y su esposa SUCCESA enterrada junto a él, según reza una de las referidas lápidas sepulcrales depositada en el Museo Arqueológico de Cáceres.

Época Visigoda: Comprende desde el siglo V hasta el siglo VIII de nuestra era. Algunas monedas tardorromanas de los emperadores Honorio y Arcadio, encontradas en el Castillo, pueden haber sido perdidas por los soldados que vigilaban desde el fortín allí construido. Una hebilla liriforme de cinturón de la Olivilla, dos  jarros de cerámica de los Mártires, un cancel cilíndrico de mármol del Castillo y el sarcófago paleocristiano de mármol blanco de Berzocana, nos hablan de un pasado hispanovisigodo de nuestras tierras villuerquinas.

Época Árabe: En el año 713 los árabes conquistan Mérida y en su paso hacia Toledo se apoderan de nuestra comarca, la cual queda ocupada por las tribu bereber de los Nafza, procedente del norte de África. Se construye el castillo de Cañamero, el poblado de los Castillejos, el de Terreros (Berzocana), el del Cancho del Reloj (Solana) y el castillo de Cabañas que defendían la frontera con el reino de Toledo.

Reconquista: En el año 1133 el rey Alfonso VII de Castilla  entró con su ejército en tierras de moros pasando por Puerto Rey, situado en la  “sierra de los puertos”(Sierra de Altamira) en dirección a Córdoba. Pero el regreso lo hizo desde Sevilla hasta Talavera, pasando por el Puerto de Cañamero (Puerto Llano), el estrecho de Peña Amarilla en Alía y el Puerto de San Vicente (“Puerto del Carvajal” en la Sierra de Altamira).

En el año 1158: La milicia concejil de Ávila, mandada por su alcalde Sancho Jiménez, hizo veintiséis expediciones al territorio andaluz a través del “camino sevillano” que atravesaba el río Tajo por el fuerte de Vascos y continuaba por el Puerto del Carvajal y el Puerto de Cañamero hacia las vegas del Guadiana.

En  el  año 1218 el príncipe leonés Sancho Fernández, hijo del rey Fernando II de León y de  Dª Urraca López de Haro, abandona la corte y se dirige a Toledo donde recluta a unos cuarenta soldados para pasar a Sevilla, tomando el “castiello yermo” de Cañamero, lugar fronterizo que fortificaron, tomándolo como base de operaciones y desde donde saquearon toda la comarca.

En el año 1232 es conquistada a los moros la ciudad de Trujillo y posteriormente,  por privilegio real , el Concejo trujillano  extiende su jurisdicción territorial de realengo hasta el castillo de Cañamero y su término; quedando Muro, Cijara, Peña y Alcocer en manos del Concejo de Toledo. A partir de estas fechas se producen los primeros asentamientos dispersos de colonizadores cristianos y judíos procedentes del reino de Castilla. El lugar de Cañamero se reagrupa debajo de su castillo; sus escasos moradores cultivan lino y cáñamo en los ricos huertos regados por las aguas del Vacianchas (que surge del manantial de “chorro gordo”), del Ruecas y de la Zarzosa, pues el  territorio más alejado de las dehesas quedó en posesión de los nobles caballeros que intervinieron en la conquista de Trujillo.

En el año 1337, el rey Alfonso XI que cazaba osos por estas Sierras de Las Villuercas, manda dar al Monasterio de Guadalupe media legua de terreno en su alrededor, tomándola de los  pertenecientes a las aldeas de Alía (Talavera) y de Cañamero (Trujillo).

En el año 1412 el dominico San Vicente Ferrer predica en Cañamero para conseguir la conversión de los judíos y moriscos que habitaban “algunas caserías divididas, todos hortelanos y labradores”. San Vicente los reúne con los cristianos de la “aldea vieja” y levantan la iglesia parroquial consagrada a Santo Domingo de Guzmán, cerca de la cual se formará el futuro “barrio nuevo”.

En el año 1485 el rey Fernando el Católico escribe al Concejo de Trujillo pidiendo 250 peones para la guerra contra los moros granadinos. En Cañamero se reclutan 36 mozos, que serán los primeros “quintos” de nuestra historia.

En el año 1538 el pueblo de Cañamero  se separa de la jurisdicción de Trujillo pagando 6000 ducados al rey Carlos I de España, recolectados entre todos sus 450 vecinos. La antigua aldea del Vacianchas es declarada “Villa exenta, con jurisdicción civil y criminal propias”, con facultad de tener cárcel, cadenas, horca, rollo y picota.

En  los años 1590 -1640, Cañamero vive una etapa de prosperidad, alcanzando más de 800 habitantes. Tiene siete ermitas (Los Mártires, San Miguel, San Juan, San Bartolomé, Santa Ana, Santa Teresa y Nuestra Señora de Belén), tres hospitales para pobres, un pósito o alhóndiga y once cofradías. Tres barrios se unen para conformar el núcleo urbano: Aldea Vieja, Carreteros (camino de Logrosán) y Barrio Nuevo (junto a la Iglesia).

¿Te han resultado interesantes sus referencias históricas?..pues puedes ampliarlas dentro de un entorno natural sin igual, ¡te están esperando!

No olvides visitar el Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, en el siguiente enlace tienes más información

Ganador del obsequio 2015

_20160202_193846El Ayuntamiento de Logrosán, ha resultado ganador del obsequio que para este año 2015 donó Artesanía Villuerca, para sortear entre todos los socios del SIA. ¡Enhorabuena!

En el museo de la Mina Costanaza de Logrosán, hemos hecho entrega del obsequio donado por Artesanía Villuerca, para sortearlo entre todos los socios del SIA del 2015. Lo ha recogido Juan Carlos Hernández, alcalde de Logrosán.

Navatrasierra, Pueblo Apalachense

El 3 de octubre de 2015, se ha hecho entrega de la placa que acredita a esta localidad como Pueblo Apalachense. El acto se ha desarrollado en el Centro de Interpretación de Fosiles. Jesús Esquerra ( colaborador del centro), Amador Fernández (teniente alcalde de Navatrasierra), Rocio Sánchez (vicepresidenta del SIA), Inés Dávila ( encargada del centro) y Jesús Álvarez ( nuestro contacto en la localidad), lo hemos hecho oficial.

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Navatrasierra es una pequeña población serrana situada al Sur-Este de la provincia de Cáceres que forma parte del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara.Navatrasierra-sierra-Hospital

Los asentamientos más antiguos en la zona de Navatrasierra se sitúan en el punto más elevado del cerro del “Castillejo” donde había un pequeño castro ibero celta, que más tarde fue habitado por los árabes como punto de vigilancia.

Independientemente de estos primitivos asentamientos, los primeros pobladores de Navatrasierra fueron los vaqueros de Villar del Pedroso que llevaban sus vacas a pastar a los terrenos colindantes al pueblo denominados “Los Toriles”, y los colmeneros que, procedentes de las poblaciones vecinas de la Jara (Carrascalejo, Mohedas o Valdelacasa), habitaban las posadas de colmenas en chozos de pizarra dispersos por las estribaciones de la sierra de Altamira, dando origen a los primeros caseríos de la población hacía finales del siglo XV.

Con las posadas de colmenas se inicia la historia de Navatrasierra enmarcada en las Antiguas Tierras de Talavera y paralela al Camino Real de Guadalupe, en cuyo territorio se ubicaban tres ventas del camino Real, la primera situada en el Valle de la Venta, cerca del puerto de Arrebatacapas, la venta de la Magdalena situada en las faldas de la sierra del Hospital y por último el Hospital del Obispo, edificado en el año 1501, que sería el más afamado hospital de peregrinos del Camino Real de Guadalupe, por donde pasaron los Reyes Católicos, el emperador Carlos V y miles de peregrinos.

Cuenta con un territorio delimitado geográficamente por dos sierras, la Sierra de Altamira al Nor-Este, que forma parte de la Comarca de la Jara Cacereña, y la Sierra del Hospital del Obispo al Sur-Oeste, que forma parte de las Villuercas-Ibores.

El pueblo está situado en la solana de la Sierra de Altamira, a una altitud de 730, teniendo enfrente la sierra del Hospital. Entre ambas Sierras discurren las aguas de los numerosos arroyos y torrentes que llevan sus aguas a los dos ríos que forman el valle central: el Gualija y el Guadarranque, dando lugar al extenso Sinclinal del Guadarranque-Gualija.

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Los asentamientos más antiguos en la zona de Navatrasierra se sitúan en el punto más elevado del cerro del “Castillejo” donde había un pequeño castro ibero celta, que más tarde fue habitado por los árabes como punto de vigilancia.

Independientemente de estos primitivos asentamientos, los primeros pobladores de Navatrasierra fueron los vaqueros de Villar del Pedroso que llevaban sus vacas a pastar a los terrenos colindantes al pueblo denominados “Los Toriles”, y los colmeneros que, procedentes de las poblaciones vecinas de la Jara (Carrascalejo, Mohedas o Valdelacasa), habitaban las posadas de colmenas en chozos de pizarra dispersos por las estribaciones de la sierra de Altamira, dando origen a los primeros caseríos de la población hacía finales del siglo XV.

Con las posadas de colmenas se inicia la historia de Navatrasierra enmarcada en las Antiguas Tierras de Talavera y paralela al Camino Real de Guadalupe, en cuyo territorio se ubicaban tres ventas del camino Real, la primera situada en el Valle de la Venta, cerca del puerto de Arrebatacapas, la venta de la Magdalena situada en las faldas de la sierra del Hospital y por último el Hospital del Obispo, edificado en el año 1501, que sería el más afamado hospital de peregrinos del Camino Real de Guadalupe, por donde pasaron los Reyes Católicos, el emperador Carlos V y miles de peregrinos.

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Se trata de una zona con grandes valores ambientales y paisajísticos, y es una de las áreas de Extremadura que acaparan una mayor biodiversidad.

Lugares de interés:

Cualquier rincón de su geografía resulta de interés, ya sea por su vegetación, su fauna o su morfología geológica o paisajística.

Cuenta con varios Geositios de obligada visita:

  • El sinclinal del Guadarranque- Gualija
  • El Cancho de El Ataque
  • Las turberas del Hospital del Obispo
  • El Risco Carbonero

Destacar el Centro de Interpretación del Fósil de Navatrasierra, que reúne una extraordinaria muestra  de los restos fósiles y vestigios paleontológicos encontrados en su espacio natural,  que lo habitaron hace millones de años y las huellas que nos dejaron. Destacan los trilobites, daedalus, crucianas, entre otros.

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Texto realizado por: Jesús Álvarez